Somos Arte

Aquí vas a encontrar una "ventana al arte", para que puedas conocer, descubrir o redescubrir y recorrer la historia y vida de quienes han construido la inmensa línea del tiempo junto al "arte del movimiento", la música y todo lo que en torno a estas áreas se conforma.
Porque… cuando hablamos de "arte" muchos sabemos de que se trata, aunque no sepamos a veces como definirlo. Encontrá aquí como definirlo a través de sus propios actores.

La mujer que revolucionó la Danza Clásica: Marie Taglioni

Bailarina europea de la época romántica, hija del coreógrafo Filippo Taglioni.
A esta gran bailarina le debemos el arte de las puntas; ella desarrolló la gracia de bailar en puntas y también a la Taglioni le debemos agradecer el famoso Tutú que es un clásico dentro de la Ballet.
Nació el 23 de abril de 1804, en Estocolmo, Suecia y se mudó con su familia a Viena a una edad temprana.
Muchos años más adelante, después de trabajar un periodo de 10 años en la Ópera de París, renunció para trabajar con su padre; éste pasó a ser su principal maestro y coreógrafo de ballet, mientras que continuó ganando el respeto como una forma de arte distinto, separado de la ópera y en los escenarios fue conocida por su gracia legendaria en el ballet.
Su padre creó para ella el ballet “La Sylphide” que fue presentado en la Opera de París en 1832, con el cual se crea la era del romanticismo dentro del ballet. Eugene Lami creó su traje, que ahora se considera como el estándar de tutú romántico (hasta entonces, las bailarinas vestían grandes y largos vestidos, hasta los pies y recargados de miriñaque y pollerines, lo que les impedía el levantar las piernas y muchos de los tantos movimientos que se realizan al día de hoy).
En sus coreografías siempre bailaba de forma escurridiza, a partir de su traje blanco que fluye de la manera en la que un delicado equilibrio se resolvía en sus dedos del pie y revoloteaba por el escenario, siempre fuera del alcance del héroe. Se hizo conocida por su estilo etéreo: brazos sobre la cabeza curvada, que enmarcaba su rostro, la postura del cuerpo hacia delante, los hombros ligeramente inclinados y el dedo índice bajo la barbilla.
Fue primera bailarina de la Académie Royale de Musique de París. Ella bailó en el tan aclamado “Ballet Bolshoi” y fue pionera en el también famoso “Grand Pas de Quatre”.
Fue su arte sobre todo en su papel en “La Sylphide” lo que cambió para siempre la forma del arte del ballet. Creó un delicado nuevo estilo, caracterizado por saltos flotantes y posturas balanceadas como el "arabesque", que tipificó la cualidad romántica de principios del siglo XIX.
A ella le debemos la gracia con la que se baila en la actualidad, con saltos elegantes que simulan flotar entre nubes.
Taglioni dio su última actuación en 1848, después de una carrera de 26 años.
En 1880, se trasladó a Marsella, donde vivió con su hija hasta su muerte, el 24 de abril de 1884.
Su muerte a los 80 años dejó un gran hueco en los corazones de la gente que, como tributo y admiración, entregaron sus "puntas" de ballet. Tradición que se repite año tras año en su tumba.
El “telón al arte” jamás se cerró para esta Bailarina, la pionera y la que revolucionó el mundo de la Danza Clásica.

Las zapatillas de punta

La novedades más importantes que impuso el desarrollo técnico del ballet fueron las zapatillas de punta, utilizadas exclusivamente por las mujeres.
Su antecedente data del Ballet “Céfiro y Flora” de 1796, de Charles Louis Didelot, donde los bailarines se paraban sobre las puntas de los pies al ser sostenidos por alambres.
En 1813 el maestro Jean François Coulon hizo trabajar a su discípula Geneviève Gosselin las puntas, pero en las zapatillas flexibles que habían sustituido a los zapatos de tacón.
Poco después, en 1820, hizo lo mismo con otra bailarina, Amelia Brugnoli. Sin embargo, las zapatillas de punta reforzada fueron introducidas al ballet por Marie Taglioni.
Con este calzado la ballerina se volvió más inmaterial, etérea, inalcanzable y con las puntas se restringieron todavía más los movimientos naturales, pero la mujer pudo lograr imposibles con sus pies.
Se iniciaron las innovaciones técnicas y virtuosas femeninas, con estilo exótico, calidad etérea y balance precario.
También el romanticismo permitió un trabajo más completo del Pas de Deux, en el cual todo, incluyendo el bailarín varón, se sometía al lucimiento de la ballerina.
Pero ahondemos algo más: En el Ballet se utilizan muchos y diferentes tipos de calzados y cada uno tiene características propias. La mayoría de los roles que interpretan las Bailarinas, requieren zapatillas de puntas.
Con ellas se pretende que el pie parezca una prolongación de la pierna.
Las zapatillas de puntas tienen una capa de satén por fuera y otra de lienzo por dentro; entre esas 2 capas, alrededor de los dedos del pie, llevan una capa de tela endurecida con cola o pasta que forma la punta dura que sirve de apoyo para el pie de la bailarina, juntamente con la suela, que es más gruesa.
Claro, en los primeros tiempos del Ballet no existían las zapatillas de punta, por lo que las bailarinas rellenaban las puntas de los zapatos con algodón.
Hace solo 40 años los fabricantes endurecieron las zapatillas con cola, reforzándolas, lo que permitió mayor agilidad y elegancia en los movimientos.
Pero hay algo muy importante: antes de empezar a trabajar en puntas, la Bailarina debe esperar a que sus pies, tobillos y espalda sean lo suficientemente fuertes para soportar correctamente su peso.
La edad en la que se alcanza este trabajo varía según cada persona, que depende en parte de la madurez física y en parte, de la estructura corporal; ninguna Bailarina debe comenzar a trabajar en puntas sin la aprobación y supervización de un Maestro cualificado y que a su vez, conozca de sus posibilidades.
El sostenerse sobre las puntas de los pies, supone no solo una evolución técnica, sino también una adaptación del cuerpo a una nueva forma de equilibrio, con su correspondiente fortificación de huesos, tendones, ligamentos y músculos.
El peso del cuerpo es sostenido por un arco formado por el metatarso, en cómodo y perfecto equilibrio.
De allí entonces es que surge la expresión que utilizamos en el “Instituto Rita Riso”: al dominar las zapatillas de puntas, la Bailarina halla su exacto equilibrio entre perfección y libertad.

Historia del Teatro Musical

El teatro musical, el arte de contar historias a través o con canciones, se remonta a la India antigua, o al menos a los griegos antiguos, que incluyeron la música y el baile en sus comedias y tragedias tan temprano como el siglo V a.c. Las comedias romanas de Plautus del siglo III a.c. incluyeron canciones y rutinas de baile con orquestaciones. En los siglos XII y XIII, se enseñó la liturgia a través de dramas religiosos que a veces alternaban diálogos en prosa y cánticos litúrgicos. Cercano al Renacimiento, estas formas habían evolucionado a la commedia dell'arte, una tradición italiana donde estentóreos payasos improvisaban su arte a través de historias familiares, y desde allí, a la ópera buffa.
Por los años 1700, eran populares en Gran Bretaña, Francia y Alemania, dos formas del teatro musical: las óperas de balada, con canciones populares y letras nuevas, y óperas cómicas, con música y letras originales. Además de estas fuentes, el teatro musical remonta su linaje al vaudeville, al music hall británico, al melodrama y al burlesque.

La primera obra de larga duración de cualquier clase registrada fue The Beggar's Opera, que tuvo 62 interpretaciones sucesivas en Londres (1728). Según los mejores estudios contemporáneos, la primera obra musical de larga duración en América fue Flora o The Hob on the Wall, una ópera de balada presentada en Charleston alrededor de 1735. Nueva York no tuvo una presencia teatral significativa hasta aproximadamente 1750, y el primer musical "duradero" de Broadway registrado con 50 interpretaciones, fue The Elves en 1857.

Al principio, las películas eran silenciosas y representaban sólo un desafío limitado al teatro. Pero hacia fines de los años 1920, películas como el Cantante de Jazz hicieron preguntarse a los críticos si el cine sustituiría al teatro vivo. Los musicales de los años veinte, que toman prestado del vaudeville, el music hall y otros espectáculos similares, tendían a acentuar a las estrellas, a las grandes rutinas de bailes y canciones populares y no así al argumento. Muchos espectáculos eran revistas con poco argumento.
Algunos libretos pueden haber sido olvidables, pero produjeron músicas memorables de George Gershwin, Cole Porter, y Richard Rodgers y Lorenz Hart, entre otros. Los auditorios aplaudieron estos musicales a ambos lados del océano Atlántico. Claramente, el cine no había matado el teatro en vivo.

Dejando estos espectáculos alegres, se estrenó en Nueva York el 27 de diciembre de 1927 Show Boat, con una completa integración de libreto y música, con temas dramáticos, dichos tanto a través de la música como del diálogo. Con un guión y letras adaptado de la novela de Edna Ferber por Oscar Hammerstein II y P. G. Wodehouse, con música de Jerome Kern, presentó un nuevo concepto que fue abrazado por los auditorios inmediatamente.
Durante los años 30 comienzan a aparecer nombres de figuras y compositores reconocidos y recordados hasta el día de hoy.
Of The I Sing (1931), con música y letras de George Gershwin e Ira Gershwin y M. Ryskind. The Band Wagon (1931), con música de Arthur Schwartz y Howard Dietz, protagonizado por Fred Astaire y su hermana Adele, más bien una revista que originó dos versiones en película con "libretos" musicales en el verdadero sentido. La obra Anything Goes (1934) de Porter afirmó la posición de Ethel Merman como la Primera Dama del teatro musical. Porgy and Bess (1935) de Gershwin, un paso más cercano a la ópera, en algunos aspectos presagió otros musicales "de ópera" como West Side Story y Sweeney Todd.

El musical había evolucionado finalmente más allá de los gags y musicales de coristas de los alegres años noventa y locos años veinte, integrando historias dramáticas a las formas cómicas más tempranas añadiendo la herencia romántica y musical que había recibido de la opereta.

La Época de Oro (1943 a 1968):
Se piensa generalmente que la Edad de Oro del musical en Broadway comenzó con Oklahoma! (1943), terminando con Hair (1968).
Como en Oklahoma!, el baile fue una parte integrante de West Side Story (1957), que transportó a Romeo y Julieta hasta los tiempos modernos en la ciudad de Nueva York . El libreto fue adaptado por A. Laurents, con música de Leonard Bernstein y letras del recién llegado Stephen Sondheim.

El musical comenzó a divergir de los límites relativamente estrechos de los años 1950. La música rock se usaría en varios musicales de Broadway, comenzando con Hair, que presentó no sólo música rock sino también desnudez y opiniones polémicas sobre la Guerra de Vietnam. Otros importantes musicales de rock de los años 1960 y 1970 fueron Jesus Christ Superstar, Godspell, y Two Gentlemen of Verona. Algunos de éstos no tenían ningún diálogo o por otra parte tenían reminiscencias de la ópera, con temas dramáticos, emocionales, y fueron tipificados como óperas rock.

1976 trajo uno de los grandes musicales contemporáneos a la escena. A Chorus Line que surgió de las cintas grabadas de las sesiones de trabajo estilo terapia de grupo conducidas por Michael Bennett con “gypsies” - aquellos que cantan y bailan en apoyo de los actores principales – invitándolos a compartir sus sentimientos y frustraciones en sus carreras. Kirkwood, Jr y N. Dante formaron el libreto sobre el casting para un musical, incorporando en él muchas de las historias verídicas de aquellos que se habían sentado en las sesiones. A Chorus Line barrió con los Tony Awards, ganó el Premio Pulitzer, y su canción hit, What I Did for Love, se hizo de inmediato un clásico

Los auditorios de Broadway estaban impacientes para dar la bienvenida a los musicales que habían extraviado el estilo habitual y sustancia, surgieron Cabaret de John Kander y Fred Ebb, Chicago, Pippin, de Stephen Schwartz. Al final de la década, Evita entregó una biografía política más seria a la que los auditorios estaban acostumbrados en los musicales, y Sweeney Todd fue el precursor de los grandes musicales más densos, de grandes presupuestos de los años 1980. Pero al mismo tiempo, valores pasados de moda todavía eran aplaudidos con éxito como Annie, 42nd Street, My One and Only, No, No, Nanette e Irene.

Los años 1980 y 1990 vieron la influencia de los "mega-musicales" europeos "u óperas pop", que presentaban una banda sonora influida por la música pop y tenían grandes elencos y escenarios y fueron identificados más por sus efectos notables – un candelabro de luces cayendo, un helicóptero que aterriza en el escenario – aún cuando ellos eran algo más que la producción. Muchos estaban basados en novelas u otros trabajos de la literatura. Los escritores más importantes de mega-musicales incluyen al equipo francés de Claude-Michel Schönberg y Alain Boublil, responsable de Les Misérables y Miss Saigon (inspirado por Madame Butterfly); y el compositor británico Andrew Lloyd Webber, que escribió Evita, basado en la vida de Eva Perón de Argentina, Cats, sacado de los poemas de T. S. Eliot, The Phantom of the Opera se derivó de la novela "Le Fantôme de l'Opéra" escrito por Gaston Leroux, y Sunset Boulevard (de la película clásica del mismo nombre).

Los años 90 vieron la influencia de grandes corporaciones en la producción de musicales. El más importante fue Disney, que comenzó a adaptar algunas de sus películas musicales animadas - como Beauty and the Beast y The Lion King y también creó producciones teatrales originales como Aida con la música de Elton John.

Hubo preocupación que el gran público había perdido el gusto por el musical. Uno de los escritores más importantes que intentó aumentar la popularidad de los musicales entre un auditorio más joven fue Jonathan Larson, cuyo Rent (basado en la ópera La Bohème) presentó un elenco joven y en cuya banda sonora influyó el rock. El musical ha sido de un enorme éxito. El espectáculo es uno de los de más larga duración en Broadway. Otros escritores que han intentado traer el gusto por la música rock moderna al escenario incluyen a Jason Robert Brown, y el UK's Komedy Kollective cuyo musical Restart combina el baile urbano con música no tradicional

Renacimiento de la película musical y los "musicales" de TV:
Con Moulin Rouge! (2001), Baz Luhrman reanimó la moribunda película musical. Este fue seguido de una cadena de éxitos de películas, incluyendo Chicago en 2002 y Phantom of the Opera en 2004. High School Musical, en 2006, apeló a adolescentes y espectadores adultos jóvenes. Los musicales animados de Disney y otro musicales animados más adultos como South Park: Bigger, Longer & Uncut o South Park: The Movie, prepararon el terreno para éstos. Además, India produce numerosas películas musicales, "Bollywood" y Japón produce las películas musicales "Animé".

¿Sabías que con el “Instituto Rita Riso” podés revivir parte de estos Musicales cada vez que los subimos a escena desde nuestros Espectáculos?
Seguros de brindarte siempre lo mejor, aquí encontrarás la más amplia preparación para ser un Bailarín de Obras Musicales. Te ofrecemos: Zapateo Americano – Canto – Acrobacias en Telas, Lira y Trapecio – Modern Jazz – Lirical Jazz – Jazz Contemporáneo.
Hoy más que siempre, juntos somos ¡pasión por BAILAR!
La DANZA en su máxima expresión

La DANZA, punto de partida…

En la danza se tienen simultáneamente dos planos perfectamente identificables: el artístico y el educativo. El artístico es de mayor difusión, no así el educativo.
Comencemos por determinar: ¿qué es una escuela de danza?.
La literatura sobre danza a nuestro alcance, no ofrece una definición rigurosa sobre que debe entenderse por escuela de ballet y a menudo se usa como sinónimo de estilo y distintos autores designan con este vocablo cosas diferentes.
Se puede decir que una escuela de danza es el conjunto de características de estilo, peculiaridades técnicas, presentes en todos los bailarines, formados dentro de principios fundamentales y similares.
Las escuelas recogen las influencias del desarrollo de la danza mundial. Una escuela se forma generalmente en el transcurso de varios años, usando el vocabulario del lenguaje académico y en obras comprendidas dentro de la más rancia tradición, como también se puede diferenciar perfectamente la interpretación hecha por artistas de la escuela rusa antigua, francesa, italiana, inglesa o danesa por mencionar algunas.
Resumiendo, las escuelas están formadas por una serie de peculiaridades, tan difíciles de conceptuar como difícil de describir el movimiento.
A menudo también nos planteamos: ¿se puede diferenciar cuando baila un bailarín inglés a un bailarín italiano por ejemplo?
Las definiciones o descripciones que conocemos de las distintas escuelas, son también bastante insuficientes. Pero hay cánones esenciales o características colectivas comunes a los bailarines de una escuela, como para poder detectar cuando baila un bailarín ruso, cubano o inglés a pesar de su estilo personal, porque la personalidad individual es tan importante como el legado de la escuela que se recibe.
la escuela rusa antigua es la más estudiada, por su importancia dentro de la historia de la danza; se dice que a fines del S. XIX, bajo la dirección de Marius Petipa, el ballet ruso alcanza el apogeo de su evolución, de su desarrollo y de su perfección. Una nueva escuela se funda allí, una escuela profundamente rusa que utiliza sin embargo los aportes de todos los descubrimientos occidentales en materia de danza y coreografía. Una escuela profundamente sintética que concilia la gracia francesa y el virtuosismo italiano con la ardiente alma eslava.
Del bailarín ruso, suelen destacarse varias características, entre ellas, un gran ataque que se ha llamado “atletismo clásico”, el bailarín de una notoria virilidad y fuerza por la elevación en los saltos, las fuertes espaldas y las bailarinas, por una forma bella y fluida en el movimiento de los brazos.
En nuestro país, si bien tenemos importantes centros referentes del Ballet como el Teatro Colón de Bs As o el Teatro Argentino de La Plata y nuestros Maestros son llevados a enseñar en el exterior, no tenemos una Escuela propia.

En la danza artística, consideramos dos rubros importantes: el intérprete o bailarín y el coreógrafo. Uno sin el otro, no pueden introducirnos en el mágico momento en donde el espectador siente que algo le resultará imborrable para felicidad de su espíritu. Porque cuando un ser humano entrega su alma de tal manera y la transmite hasta llegar a depositarla sin vallas en la del espectador, ese ser, en nuestra terráquea dimensión solo podemos denominarlo “artista”, un hacedor indiscutible y auténtico de eso tan indefinible que es el arte.

La danza en su verdadera naturaleza Es un formidable vehículo educativo que, con un estudio consciente de las formas y contenidos, logramos expresar a través del movimiento, su objetivo de educar física, emocional y socialmente. Bien encarada y entendida la danza como educación, debe surcar el camino para que crezcan quienes han detectado sus dotes artísticas. Para ello tomamos la danza como punto de partida para una nueva educación.
La Danza nos enseña a respetar no solo nuestro propio cuerpo, sino el de los demás; y esto es así cuando se enseña responsablemente con amor y dedicación.
Por eso, en el “Instituto Rita Riso” decimos con convicción que somos una propuesta diferente en la danza y el movimiento.
La educación de la Danza es para todos, incluso se tenga la edad que se tenga. La educación artística profesional es la vocación de ser bailarines de escenario.
Encontrá aquí tu lugar en la Danza: el Artístico y el Educativo porque juntos somos: ¡pasión por BAILAR!

Un día zapateado

Se impone un brindis con los sombreros de copas y las chapitas bien en alto: El 25 de mayo en todos los suelos del planeta se festeja el Día Internacional del TAP (Zapateo Americano)...

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15 de Octubre:
DIA INTERNACIONAL de la DANZA

El Ballet tiene su origen en los espectáculos realizados en las cortes de los reyes europeos, y encontramos una primera manifestación en Italia, en el año 489 con motivo de la boda de Galeazzo, duque de Milán con Isabel de Aragón, durante cuyo transcurso se ejecutaban danzas y canciones entre plato y plato del banquete…

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10 de Octubre:
DIA NACIONAL de la DANZA

¿Por qué bailamos? Bailamos porque la danza es alegría de espíritu y porque es una propuesta diferente de comunicación y de aprender a encontrarnos con nosotros mismos.
La danza es una nueva forma de educación. Se baila por placer, para brillar en un escenario o simplemente para encontrar una nueva forma de libertad.

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29 de abril:
Día Internacional de la Danza

La intención del Día Internacional de la Danza es reunir a todos los géneros dancísticos para celebrar esta manifestación artística y su universalidad, remontando todas las barreras y uniendo al mundo en aras de la paz y la amistad con un lenguaje común: la danza.

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Glenn Miller
El jazz más bailable.

Nació el 1° de marzo de 1904. Se crió en el seno de una familia puritana, conservadora y humilde. Su primer instrumento fue una bandolina, que luego la cambió por un corno, su primer instrumento de viento.

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Historia de una bailarina

Hubo una vez una niña que vio un póster de una bailarina y le preguntó a su mamá: ­¿quién es?. La mamá le respondió: ­"es Pavlova, una de las primeras bailarinas más importante del mundo". ­"Bueno, dijo la niña, yo quiero ser la segunda más importante".
Este es tal vez el testimonio de niñas o jóvenes con una infancia igual a la de todas y únicamente diferente por la convicción precoz que el hada de la música ha penetrado en ellas, con vibraciones que son invitación al movimiento y al sentir dibujar con las puntas de los pies.

Y cuando nos iniciamos en el mundo de la Danza… En un principio es como un juego para ellas y poco a poco la danza es parte de sus vidas, una pasión.
Comienza así la gran carrera de 9 años, donde se estudia historia de la danza, argumentos de Ballets, compositores, entre otras… poniendo mucha dedicación en cada instancia y propuesta.

En el primer año aprendemos a movernos de diversas maneras, a caminar con las puntas de los pies extendidos… es divertido bailar por primera vez en el salón de danza, ya que tiene emociones encontradas en la que se entrecruzan temores y alegrías por todo lo nuevo y diferente.
El segundo año tiene mayores exigencias. Allí, la técnica corporal es indispensable para comenzar a dar al cuerpo su perfecto desarrollo.
El tercer año transcurre un poco más calmo. Adquirimos más seguridad y soltura y en el cuarto ciclo se comienza a usar las zapatillas de punta. Aunque la meta esté cerca, aún no somos bailarinas. Aquí es cuando se decide si se desea continuar los estudios.
En los próximos años, aunamos el esfuerzo mecánico y la expresión de sentimientos, vale decir, que se inicia el juego simultáneo de la técnica y la interpretación a la que nos invita la libertad de cada movimiento.
Sobre el final de la carrera, todos los movimientos deben demostrar virtuosismo, al tiempo que se van creando propias composiciones.

El Baile se explaya y se enriquece. Es el período de apogeo, con nuevos desafíos…

Por esto y por mucho más… es que desde el Instituto te invitamos a conocer todo este mundo.
Iniciación a la Danza: grupos de 3 años en adelante.

Es tiempo de sentir este MUNDO sobre las puntas de los pies…
Es tiempo de iniciar a las niñas en el fantástico MUNDO de la Danza.
Es… ¡tiempo de venir a BAILAR al Instituto RITA RISO!!

Desde 1976, baila sin espacio y sin tiempo

El 5 de junio de 1976 muere en Buenos Aires la bailarina clásica y coreógrafa Maráa Ruanova.
Se desempeñó como primera bailarina del Teatro Colón de Buenos Aires, recibió elogios de los grandes bailarines y descolló en la interpretación de "Sílfides" y "El lago de los cisnes".
María Ruanova nació en 1912 en la Provincia de San Juan, y muere el 5 de junio de 1976 en Buenos Aires.
Fue una destacada bailarina, coreógrafa, docente y maestra de ballet de notable actuación en el Teatro Colón e internacionalmente también tuvo sus lauros.
Se formó en la Escuela de Danzas del Teatro Colón, fue contratada en 1936 como primera bailarina del Ballet Ruso de Montecarlo bailando en Londres, Glasgow, Sudáfrica, Francia. En París estrenó obras de Michel Fokine y fue Primaballerina del Teatro Colón en 1942 donde estrenó mundialmente "Concerto de Mozart" coreografiado por George Balanchine.
Dirigió el cuerpo de Ballet del Teatro Colón y del Ballet del SODRE de Montevideo; la Escuela Nacional de Danzas de Argentina lleva su nombre en homenaje a esta grande del Ballet.
Desde 1986, el Consejo Argentino de la Danza estableció el Premio "María Ruanova", convirtiéndose en el máximo galardón de esta rama artística; en su primer entrega fue Julio Bocca quien mereció este premio y, figuras como Silvia Bazilis (1987), Maximiliano Guerra (1988), Eleonora Cassano (1994), Paloma Herrera (2000), Iñaki Urlezaga (2003), Hernán Pikín (2005) son otros de los grandes merecedores, además de coreógrafos de renombre nacional, como Oscar Araíz en 1990.
Trabajó en cine en las películas "Donde mueren las palabras" (1946) y "Apollon Musagete" (1951).
La Secretaría de Cultura de la Nación editó un DVD sobre su vida y obra: "María Ruanova" en homenaje a una figura destacada del mundo sobre las puntas de los pies.